• 10 NOV 16

    Toledo Informa: Enfermedad Renal Crónica

    La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es una condición clínica común con efectos adversos significativos para los pacientes. Desde 2002, la ERC ha sido un criterio importante para el diagnóstico basado casi enteramente en resultados de laboratorio de química clínica. Previo a 2002 no teníamos un sistema de clasificación de ERC.

    Las Guías de manejo de ERC de 2002 incluyen un sistema de clasificación de cinco estadios de ERC basado en GFR, que podría estimar el nivel de creatinina en el suero del paciente, edad y sexo. Los laboratorios comenzaron reportando GFR y ha sido adoptado este sistema de clasificación en todo el mundo permitiendo que todos hablemos en un lenguaje común.

    Esta nueva guía perfecciona el sistema de clasificación para seleccionar a los pacientes con mayor riesgo de progresar a la diálisis o desarrollar complicaciones cardiovasculares. El reto ahora es conseguir la guía diseminada con el objetivo de mejorar los resultados de los pacientes en todo el mundo.

    La nueva guía KDIGO también añade dos componentes, causa y albuminuria para presentar una imagen tridimensional de ERC teniendo en cuenta la prognosis de la enfermedad y su causa así como el GFR y la albuminuria.

    Estas guías le permitían al médico categorizar al paciente de acuerdo al grado de proteinuria y albuminuria en que se encontraba. Por tanto, es la prueba de albumina el marcador de proteinuria en pacientes y a su vez mide el progreso de la nefropatía en esos pacientes diabéticos, ya que los pacientes con altos niveles de albumina pero con función renal normal están en mayor riesgo de lesión renal aguda.

    Laboratorios y médicos también han tenido que adaptarse a nueva terminología de la guía de albuminuria, que elimina con microalbuminuria, cuando hablamos de microalbumina hablamos de micro proteínas, en favor de tres categorías: A1, normal-a-levemente aumentado, para los niveles de albúmina orina < 30 mg/G; A2, aumentado moderadamente, para los niveles 30 – 300 mg/G; y A3, severamente aumentado, para los niveles >300 mg/G.

    De otro lado, otro concepto que introduce la guía de manejo Enfermedad Renal Crónica es la utilización de la Cistatina C en ciertos subgrupos de pacientes, particularmente aquellos con creatinina basada en GFR entre 45 – 59 mil/min/1.73 m2 y confirmar así la enfermedad.

    Si la Cistatina es a base del GFR en estos pacientes también es < 60 m2 mil/min/1.73, ERC se confirma; sin embargo, si es > 60 m2 mil/min/1.73, CKD no está confirmado.

    Finalmente, la guía realmente reconoce que ERC es un paciente con riesgo calculado. Tan es así que por ejemplo, dos tercios de los medicamentos se eliminan por el riñón, así que obviamente cuando el paciente tiene deterioro de la función renal deben modificar los medicamentos que se le prescriben.

    Además, pruebas cardiacas en pacientes con nefropatía crónica, incluyendo el péptido natriurético tipo B (BNP), N-terminal pro-BNP y troponina cardiaca, necesitan ser interpretado con cautela en el laboratorio. A los médicos se recomienda laboratorios para medir los niveles séricos de calcio, fosfato, hormona paratiroidea y actividad de la fosfatasa alcalina por lo menos una vez al año en adultos con GFR 45 m2 ml/min/1.73 s.

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